El 61,6% de la población española utiliza transporte público, 12 puntos por encima de la media de la UE.
La semana pasada, Eurostat publicó las estadísticas de uso del transporte público en la Unión Europea correspondientes a 2024. Tras el análisis de CONFEBUS, los datos revelan uno de los principales retos de la movilidad europea: más de la mitad de los ciudadanos de la UE no utiliza el transporte público.
En concreto, el 50,6% de la población de la UE-27 declara no haberlo usado nunca durante el último año, lo que significa que solo el 49,4% lo emplea con alguna frecuencia (diaria, semanal, mensual u ocasional).
Frente a esta realidad, España se sitúa claramente por encima de la media europea. Según los datos de Eurostat, el 61,6% de los españoles utilizó transporte público en 2024, es decir, 12,2 puntos más que la media de la Unión Europea. Asimismo, solo el 38,4% de la población española afirma no utilizarlo nunca, muy por debajo del porcentaje registrado en el conjunto europeo.
España, uno de los mayores mercados de transporte público de Europa
Si estos porcentajes se trasladan al volumen real de población —aplicando las cifras oficiales de habitantes de Eurostat a 1 de enero de 2025—, España se consolida como uno de los grandes mercados de transporte público del continente.
Nuestro país reúne en torno a 30,2 millones de usuarios, lo que lo situaría como el segundo Estado miembro con más ciudadanos que utilizan transporte público, solo por detrás de Alemania y por delante de Francia e Italia.
Este dato cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que Alemania cuenta con casi 34,5 millones de habitantes más que España, pero solo unos 13 millones más de usuarios de transporte público.
España también ocupa posiciones destacadas en distintas frecuencias de uso:
• 2º país de la UE en viajeros semanales.
• 2º país en usuarios mensuales.
• 2º país en usuarios ocasionales.
• 3er país en usuarios diarios.
Un uso consolidado entre distintos perfiles de población
El liderazgo español también se refleja en el análisis por edades y perfiles sociales. España aparece de forma recurrente entre los diez países europeos con mayor utilización del transporte público, especialmente en categorías de uso semanal y mensual.
Entre otros aspectos, destacan:
• El alto uso mensual entre adultos de 25 a 49 años y de 50 a 64 años.
• La presencia destacada entre personas que no se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social.
• Un uso ocasional relevante entre mayores de 65 años y entre hombres.
Estos datos apuntan a una base de demanda más amplia y transversal que la media europea, lo que confirma el papel estructural del transporte público en la movilidad cotidiana en España.
Una oportunidad para seguir impulsando el cambio modal
Las cifras publicadas por Eurostat ofrecen una doble lectura. Por un lado, Europa mantiene un amplio margen de crecimiento, ya que uno de cada dos ciudadanos permanece fuera del transporte público. Por otro, España demuestra que existe una cultura de uso más consolidada y un potencial significativo para seguir aumentando la demanda.
En este contexto, las políticas de promoción del transporte público —como las bonificaciones tarifarias o iniciativas como Verano Joven— han contribuido a reforzar su utilización, junto con el modelo de colaboración público-privada que caracteriza al sistema español de transporte.
Convertir algunas de estas medidas coyunturales en políticas estructurales permitiría acelerar el cambio modal, contribuir al cumplimiento de los objetivos del PNIEC, aprovechar los recursos del Plan Social para el Clima y canalizar los ingresos del ETS-II hacia una movilidad más sostenible.