La Comisión Europea ha publicado el estudio “Bus and Truck Drivers from Third Countries (Conductores de autobús y camión de terceros países)”, encargado en 2024 a la IRU, en cuya elaboración ha participado activamente CONFEBUS junto con asociaciones de otros países.
El informe analiza los obstáculos legales y administrativos que encuentran las empresas de transporte por carretera para contratar conductores procedentes de terceros países, así como las posibles soluciones ya aplicadas en algunos Estados miembros.
A continuación, resumimos los aspectos más relevantes para el sector del transporte de viajeros en España:
1. Principales obstáculos para las empresas españolas de autobuses
El informe identifica tres grandes barreras que afectan directamente a nuestras empresas:
a) Procedimientos migratorios largos y complejos. La obtención de visado, permiso de trabajo y residencia puede prolongarse varios meses. La falta de coordinación administrativa y la carga burocrática suponen un obstáculo especialmente relevante para pymes y microempresas, que representan la mayoría del sector.
b) Reconocimiento del permiso de conducir. Aunque España dispone de numerosos acuerdos bilaterales para el reconocimiento de permisos de conducción, cada caso debe analizarse individualmente. En ausencia de reconocimiento automático, el conductor debe superar pruebas adicionales, lo que implica tiempo y costes.
c) Obtención del Certificado de Aptitud Profesional (CAP). El CAP debe obtenerse obligatoriamente en un Estado miembro de la UE. Los certificados profesionales emitidos en terceros países no son reconocidos automáticamente, lo que obliga a repetir formación y exámenes. Además, en muchos casos es necesario cumplir previamente requisitos de residencia, lo que genera bloqueos administrativos.
En el transporte de viajeros, la exigencia de dominio del idioma añade una dificultad adicional.
En el caso de España, el estudio destaca positivamente:
• El protocolo interministerial aprobado en 2023 para facilitar la contratación de conductores profesionales.
• Los acuerdos internacionales de reconocimiento de permisos.
• Las ayudas autonómicas para la obtención del permiso y del CAP en determinados territorios.
Si bien estos instrumentos suponen avances importantes, el informe señala que aún existen márgenes de mejora en simplificación y coordinación administrativa.
2. Buenas prácticas en otros Estados miembros
El estudio recoge experiencias que pueden servir de referencia:
• Polonia ha implantado procedimientos rápidos y simplificados para determinados países, reduciendo plazos de contratación.
• Países Bajos apuesta por sistemas de formación dual y financiación sectorial.
• Portugal ha desarrollado mecanismos específicos con países lusófonos.
Estas experiencias demuestran que es posible avanzar hacia modelos más ágiles sin renunciar a los estándares europeos de cualificación y seguridad.
3. Próximos pasos
El estudio constituye una base técnica relevante para futuras decisiones a nivel europeo y nacional. Entre las líneas de trabajo que previsiblemente se desarrollarán destacan:
• Mejora de la coordinación entre políticas de migración y transporte.
• Intercambio de buenas prácticas entre Estados miembros.
• Posibles ajustes normativos para facilitar el reconocimiento de cualificaciones.
• Refuerzo del diálogo entre la Comisión Europea y el sector.
Más información:
• Resumen ejecutivo – Conductores de autobuses y camiones de terceros países
• Informe completo – Conductores de autobús y camión de terceros países