El turismo español es un gigante económico que aporta más del 12 % al PIB. Se suele hablar de otros actores también importantes en la cadena turística. Sin embargo, hay un protagonista menos visible sin el cual el engranaje turístico simplemente no funcionaría: el transporte en autobús. Así lo pone de manifiesto CONFEBUS a partir de los últimos datos oficiales del sector turístico.
Discreto pero esencial, el autobús conecta aeropuertos, puertos, recintos de congresos, hoteles y destinos culturales. Las cifras recientes lo confirman: hablamos de un sector con un impacto económico directo de cientos de millones de euros y con un papel estratégico en varios segmentos turísticos clave.
Cruceros: 174 millones de euros en transporte terrestre, gran parte en autobús
Según el último informe de Puertos del Estado (2024), el gasto directo del turismo de cruceros en España alcanzó en 2023 los 173,8 millones de euros en transporte terrestre, lo que representa el 10 % del gasto del crucerista por sectores. Una parte muy significativa de este gasto se realiza en autobuses: shore excursions organizadas, lanzaderas puerto-centro o transfers hacia aeropuertos y hoteles.
En el caso del Puerto de Barcelona, se observa un dato revelador: un 6 % del gasto del crucerista se dedica exclusivamente a excursiones, buena parte de ellas en autobús. Es decir, la experiencia turística que define la percepción de un crucero en España depende directamente de la capacidad de los autobuses para trasladar a miles de pasajeros desde la terminal hasta los principales atractivos culturales.
Aeropuertos: casi 37 millones de viajeros al año en autobús
El autobús es también protagonista en la primera y última milla turística. Entre otros, los Estudios de Movilidad en Modo Aéreo de AENAmuestran que en tres aeropuertos —Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat y Asturias—, el porcentaje de pasajeros que accede en autobús oscila entre el 3 % y el 16 %.
En cifras absolutas en 2025, hubo 384,8 millones de viajeros que pasaron por los aeropuertos españoles, de los cuales se estima que 38,4 millones de turistas accedieron o salieron en autobús de los aeropuertos nacionales. En los dos mayores hubs aéreos por número de viajeros del país, los datos indican que en Adolfo Suárez Madrid-Barajas fueron 6,8 millones de pasajeros y en Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, 8,8 millones.
Detrás de esos números se encuentra la fiabilidad y la capilaridad de los autobuses, que permite absorber un volumen masivo de turistas sin saturar otros modos de transporte.
Agencias y turoperadores: 535 millones de euros de facturación
El transporte discrecional —autobuses turísticos contratados por agencias y turoperadores— constituye la columna vertebral de los circuitos organizados, excursiones y turismo MICE. Según DBK, este segmento facturó 625 millones de euros en 2024. Además, de acuerdo con el INE, en 2024 se contabilizaron 176 millones de viajes en autobuses discrecionales, lo que confirma la magnitud del sector.
En este contexto, el autobús es el modo dominante para mover colectivamente a grupos de turistas entre hoteles, recintos feriales, atracciones culturales o destinos de interior. Sin él, sería impensable mantener la competitividad de los paquetes turísticos que comercializan agencias y turoperadores nacionales e internacionales.
Turismo MICE: España, potencia mundial en congresos
El Ranking de Ciudades & Países 2024 de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA) sitúa a España como el tercer país del mundo en número de eventos celebrados, y el segundo en Europa, solo por detrás de Italia. Dos ciudades españolas están entre las diez primeras del mundo: Barcelona (5.ª) y Madrid (8.ª).
Detrás de estas posiciones de liderazgo hay un factor silencioso: el transporte en autobús. Los congresos y ferias atraen a miles de asistentes en poco tiempo y requieren soluciones rápidas de movilidad. Aquí, los autobuses lanzadera cumplen un papel insustituible, conectando hoteles con recintos feriales o nodos de transporte. Su flexibilidad y capacidad para absorber picos de demanda en horarios concretos son la clave de la operativa de grandes eventos.
Turismo de ocio y cultural: un pilar en conciertos y espectáculos
El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) cifró en 168.000 millones de euros el impacto del turismo de ocio en España en 2024. En este segmento, que incluye conciertos, espectáculos deportivos y visitas culturales, el autobús vuelve a ser esencial para la movilidad de grandes masas de público.
Festivales, partidos de fútbol de máxima asistencia o espectáculos en recintos alejados de los centros urbanos no serían viables sin servicios de lanzadera y discrecionales en autobús. Además de su impacto económico, el autobús contribuye a reducir la huella ambiental frente al transporte individual, un aspecto cada vez más valorado en los planes de sostenibilidad de los destinos turísticos.
El transporte: casi una cuarta parte del gasto turístico
De acuerdo con los indicadores de coyuntura de SEGITTUR, casi una cuarta parte del gasto turístico en España —el 23,1 %— se destina a transporte. Dentro de este capítulo, el autobús tiene un peso estratégico: es la opción más flexible, asequible y sostenible para millones de turistas que viajan en grupo, asisten a eventos, llegan en avión o desembarcan de un crucero.
Conclusión: el autobús, protagonista indispensable
Los datos hablan por sí solos, así, CONFEBUS concluye que, lejos de ser un actor secundario, el autobús es la infraestructura invisible que sostiene al turismo español. Sin su red, su capilaridad y su versatilidad, España perdería competitividad, accesibilidad y sostenibilidad en un sector que representa una de sus principales fuentes de riqueza.