El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) abrió una consulta pública previa para la elaboración de la Estrategia de Transición Justa 2026-2030, con el objetivo de anticipar los impactos sociales y laborales del proceso de descarbonización y definir políticas que garanticen una transición equitativa. En este contexto, CONFEBUS ha participado en el proceso aportando su visión desde el sector del transporte de viajeros en autobús, al considerar que este modo de transporte es clave tanto para la descarbonización de la movilidad como para la cohesión social y territorial.
En sus aportaciones, CONFEBUS subraya que el sector afronta importantes desafíos en los próximos años, derivados del acelerado ritmo de descarbonización marcado por la normativa europea, el PNIEC y los objetivos climáticos a 2050. Estos retos incluyen la necesidad de realizar elevadas inversiones en renovación de flotas e infraestructuras, la recualificación de las plantillas hacia tecnologías de cero y bajas emisiones y la gestión de un contexto complejo marcado por la escasez de conductores y la elevada edad media de plantillas, que hará que ese problema se acreciente.
Al mismo tiempo, la Confederación destaca las oportunidades que abre la transición ecológica: la creación de empleo verde ligado a la operación y mantenimiento de flotas limpias, el impulso de nuevos servicios de autobús —especialmente en entornos rurales y metropolitanos— y el refuerzo del cambio modal hacia el transporte público, fundamental para cumplir los objetivos climáticos y reducir la pobreza de transporte.
Entre las prioridades que CONFEBUS propone para la nueva Estrategia de Transición Justa, destaca el reconocimiento del autobús como servicio público esencial y eje del cambio modal, la necesidad de garantizar el acceso básico a la movilidad en todo el territorio, especialmente en zonas rurales y comarcas en transición, y el despliegue de apoyos específicos para las empresas del sector que permitan afrontar la transformación tecnológica sin pérdida de competitividad.
Asimismo, la Confederación insiste en la importancia de integrar la Estrategia de Transición Justa con otras políticas clave, como el PNIEC, la Estrategia a Largo Plazo 2050 y la futura Estrategia contra la Pobreza de Transporte, evitando solapamientos normativos y dotando de estabilidad a largo plazo a las inversiones.
CONFEBUS identifica como colectivos y territorios especialmente vulnerables a los impactos de la transición energética a las zonas rurales y despobladas, las periferias metropolitanas, los hogares en situación de pobreza de transporte y los propios trabajadores del sector del transporte de viajeros por carretera, para quienes resulta imprescindible un acompañamiento específico en el proceso de cambio.
Finalmente, la Confederación propone reforzar los mecanismos de gobernanza y coordinación entre administraciones y agentes sociales, así como incorporar indicadores claros de impacto social, territorial y climático. Todo ello con un objetivo común: que la transición ecológica en la movilidad sea realmente justa, mejore la calidad del empleo, garantice la accesibilidad universal y sitúe al autobús como aliado clave en la lucha contra el cambio climático y la desigualdad.