Con una tasa de siniestralidad del 0,1% en 2025, los autobuses vuelven a confirmar su alto nivel de seguridad.
El balance provisional de seguridad vial correspondiente a 2025, presentado la semana pasada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, vuelve a poner de relieve el papel del autobús como uno de los modos de transporte más seguros. En un contexto de movilidad creciente y con más de 478 millones de desplazamientos de largo recorrido, la tasa de siniestralidad del autobús ha sido del 0,1%, la más baja de entre todos los modos de transporte, con dos víctimas a lo largo de todo el año.
Estas cifras refuerzan la posición del autobús como una alternativa segura, fiable y eficiente, especialmente en un escenario en el que la siniestralidad vial sigue siendo un reto de primer orden para la sociedad. En 2025 se registraron 1.119 fallecidos en vías interurbanas, una cifra que, aunque supone una reducción del 3% respecto al año anterior, sigue evidenciando la necesidad de apostar por modos de transporte colectivos con mayores estándares de seguridad.
El informe de la Dirección General de Tráfico destaca que los vehículos tipo turismo concentran casi la mitad de las víctimas mortales, mientras que los usuarios vulnerables, como motoristas y peatones, representan el 40% de los fallecidos. Frente a este panorama, el autobús mantiene unos índices de siniestralidad extremadamente bajos, fruto de una combinación de factores como la profesionalización de los conductores, la formación continua, el estricto mantenimiento de los vehículos y la incorporación constante de sistemas avanzados de seguridad.
Tampoco durante la operación especial de tráfico de la Navidad 2025-2026 se registró ninguna víctima en siniestros con autobuses, un dato que vuelve a evidenciar su comportamiento seguro incluso en periodos de alta intensidad de tráfico.
En un momento en el que las políticas públicas apuestan por una movilidad más sostenible y segura, el autobús se consolida como una herramienta clave para reducir la siniestralidad vial, disminuir la exposición al riesgo en carretera y avanzar hacia un sistema de transporte más responsable y centrado en la protección de las personas.