Poniendo en riesgo la viabilidad económica de los servicios de transporte.
El nuevo repunte de los precios de los carburantes vuelve a tensionar los costes de las empresas de transporte en autobús. El precio del gasóleo se sitúa en 1,865 €/l (Boletín Petrolero de la Unión Europea) y el del gas en 72,10 €/MWh (MIBGAS). Ante esta escalada de costes y la próxima finalización, el 30 de septiembre, de las medidas articuladas por el Gobierno para paliar esta crisis energética, CONFEBUS solicita nuevas medidas urgentes y suficientes para garantizar la viabilidad de los servicios y contratos públicos.
Desde que comenzó la guerra en Oriente Medio el precio del gasóleo se ha encarecido más de un 29%, hasta alcanzar, la semana pasada, un precio medio de 1,865 €/l. Aunque las referencias diarias pueden variar por el efecto de las medidas fiscales y por las diferencias entre estaciones de servicio, la tendencia de fondo sigue reflejando unos precios elevados y una fuerte volatilidad. Para las empresas de transporte en autobús, intensivas en consumo de combustible, esta situación mantiene una presión extraordinaria sobre su estructura de costes.
A su vez, el precio del gas acumula un incremento de más del 140% desde que se inició el conflicto, con un precio actual de 72,7 €/MWh. Además, esta presión resulta especialmente acusada en las flotas de gas natural, ya que afrontan un tratamiento desigual en el actual sistema de ayudas. Mientras que los vehículos diésel reciben una compensación variable vinculada al consumo efectivo de combustible, los autobuses de GNC perciben una cuantía fija por vehículo, con independencia de su consumo y del sobrecoste realmente soportado. Esta diferencia puede traducirse en hasta 831 € menos de ayuda por trimestre para un autobús de GNC respecto a uno diésel que presta el mismo servicio, siendo la ayuda por unidad de energía consumida entre un 62% y un 64% inferior, pese a tratarse de una tecnología con una intensidad de emisiones aproximadamente un 27% menor. Por ello, CONFEBUS también ha solicitado revisar el régimen de ayudas para garantizar la neutralidad tecnológica y evitar penalizar a las empresas que apostaron por tecnologías de menores emisiones, vinculando también las compensaciones al gas natural al consumo real y al sobrecoste efectivamente soportado.
El combustible representa, en condiciones normales, entre el 25 y el 35% de los costes de las empresas del sector del transporte en autobús. Con precios persistentemente elevados, su peso puede escalar hasta alrededor del 40%, a lo que se suma el encarecimiento de otras partidas esenciales, como lubricantes, neumáticos, mantenimiento y financiación. Esta combinación reduce los márgenes de unos servicios que, en muchos casos, operan mediante contratos públicos con precios que no pueden adaptarse con la rapidez necesaria a variaciones extraordinarias de los costes.
El Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio para amortiguar el impacto de la crisis energética, cuyas medidas finalizarán el próximo 30 de septiembre, ha contribuido a contener parcialmente el coste final de la energía, pero el nuevo repunte de los costes energéticos evidencia que el sector continúa expuesto a una elevada incertidumbre. CONFEBUS considera necesario reforzar el apoyo a las empresas del sector y habilitar mecanismos extraordinarios de revisión de los contratos públicos de transporte -escolares, interurbanos y urbanos- cuando se produzcan incrementos excepcionales de los costes energéticos.
De no articularse mecanismos de revisión y compensación suficientes, la persistencia de precios elevados del combustible puede comprometer la viabilidad económica de numerosas empresas del sector que prestan servicios públicos esenciales y que llevan años demostrando su fiabilidad y compromiso.
“El nuevo repunte del precio de los combustibles demuestra que la presión energética sobre el transporte por carretera no ha desaparecido. Las empresas no pueden trasladar automáticamente estos incrementos a unos contratos y servicios esenciales para millones de ciudadanos. Por ello, pedimos medidas urgentes, mecanismos de revisión extraordinaria y un marco que aporte estabilidad al sector”, señalan desde CONFEBUS.