La Confederación ha enviado sus aportaciones al cuestionario del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, reclamando una estrategia que garantice una oferta suficiente y estable de transporte público, refuerce la conectividad territorial y sitúe al autobús como herramienta esencial para garantizar el derecho a la movilidad.
CONFEBUS ha remitido sus aportaciones al cuestionario impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para la elaboración de la futura Estrategia Estatal contra la Pobreza de Transporte, un documento que desarrollará la Ley de Movilidad Sostenible con el objetivo de garantizar el acceso de toda la ciudadanía a los servicios esenciales y reducir las desigualdades en materia de movilidad. El cuestionario se apoya en un análisis previo que identifica la pobreza de transporte como un problema multidimensional relacionado con la disponibilidad, accesibilidad, asequibilidad y calidad de los servicios de movilidad.
En sus aportaciones, CONFEBUS pone el foco en la necesidad de reforzar el transporte público en autobús como principal herramienta para combatir la exclusión territorial y social. La Confederación advierte de que la insuficiente oferta de transporte público en numerosas zonas rurales, despobladas, periféricas y de baja densidad limita el acceso al empleo, la educación, la sanidad y otros servicios esenciales, obligando a muchas personas a depender del vehículo privado, con el consiguiente riesgo de exclusión para quienes no pueden asumir sus costes.
Asimismo, recuerda que el propio diagnóstico elaborado por el Ministerio constata que la principal limitación no es la existencia de paradas de autobús, sino la intensidad del servicio, especialmente en los entornos rurales, donde las frecuencias son reducidas. Asimismo, el documento identifica importantes brechas territoriales en el acceso a los servicios esenciales y confirma que la vulnerabilidad se concentra en los territorios de menor densidad de población.
Por ello, CONFEBUS propone reforzar y ampliar la oferta de transporte público en autobús, mantener la conectividad de todos los núcleos de población, impulsar servicios flexibles y de transporte a la demanda allí donde la demanda convencional resulte insuficiente, mejorar frecuencias y horarios y aprovechar los recursos del Fondo Social para el Clima para financiar servicios de movilidad en los territorios más vulnerables. Además, solicita que el autobús sea reconocido como un servicio esencial para garantizar el derecho a la movilidad.
La Confederación también reclama un marco estable de financiación que permita planificar y mejorar los servicios a largo plazo. En este sentido, defiende la aprobación de una Ley de Financiación del Transporte Público, la consolidación de programas de apoyo tarifario y bonificaciones, la utilización del Fondo Social para el Clima para reforzar la accesibilidad y la incorporación de criterios de cohesión territorial y lucha contra la pobreza de transporte en los mecanismos de financiación.
Asimismo, CONFEBUS considera imprescindible avanzar en la eliminación de las barreras económicas, físicas y digitales que dificultan el uso del transporte público por parte de los colectivos más vulnerables. Entre sus propuestas figuran el desarrollo de tarifas sociales específicas, la mejora de la accesibilidad universal de vehículos e infraestructuras, el impulso de sistemas de información accesibles y multicanal, la reducción de la brecha digital y una mayor integración modal.
Como fortalezas sobre las que construir la futura Estrategia, la Confederación destaca la amplia red de transporte público en autobús, que conecta diariamente más de 8.000 núcleos de población y constituye la principal herramienta de cohesión territorial y acceso a los servicios esenciales. A ello se suma la oportunidad que representa el Fondo Social para el Clima para financiar actuaciones que favorezcan una transición ecológica justa y reduzcan la pobreza de transporte.
Finalmente, CONFEBUS subraya que la pobreza de transporte no puede resolverse únicamente mediante ayudas económicas a los usuarios, sino garantizando una oferta suficiente, accesible, asequible y estable de transporte público. En este sentido, defiende que el autobús debe convertirse en el eje vertebrador de la futura Estrategia Estatal contra la Pobreza de Transporte por ser el único modo de transporte capaz de llegar a todo el territorio, conectar los servicios esenciales y hacer efectivo el derecho a la movilidad reconocido por la Ley de Movilidad Sostenible.