CEOE suma la voz de sectores, territorios, pymes y autónomos para atajar la crisis sanitaria y económica del absentismo en España.
El presidente de CONFEBUS y del Consejo de Transporte y Logística de CEOE, Rafael Barbadillo, participó el pasado 16 de junio en la jornada «Todos contamos. Absentismo x IT, un problema de país», organizada por CEOE. Un amplio encuentro empresarial en torno al que se ha convertido en un problema de país para exigir soluciones ante el incremento exponencial de las bajas por contingencias comunes y su impacto sobre la actividad económica y los sectores esenciales. En España 1,4 millones de personas no acudieron a sus puestos de trabajo ningún día del año durante 2025.
Así, la jornada reunió a representantes de distintos sectores económicos y organizaciones empresariales y territoriales para analizar un fenómeno que, por su creciente impacto sobre la productividad y la competitividad, se ha convertido en una de las principales preocupaciones del tejido empresarial español, incluyendo al del sector del transporte por carretera, que estuvo representado por Rafael Barbadillo, presidente del Consejo de Transportes de CEOE y de CONFEBUS.
Durante su intervención, Barbadillo puso de manifiesto la especial incidencia que el absentismo laboral tiene en este sector estratégico para la economía española que garantiza el movimiento de mercancías y la movilidad diaria de millones de ciudadanos. En el caso del transporte de viajeros, recordó que más del 62% de los desplazamientos en transporte público en España se realizan en autobús, con cerca de 3.600 millones de viajes al año.
El presidente de CONFEBUS destacó que la ausencia imprevista de conductores genera importantes dificultades organizativas para las empresas, obligando a reorganizar rutas y turnos con escaso margen de maniobra, activar personal de reserva y asumir el riesgo de retrasos o cancelaciones de servicios. Además, señaló que el problema se agrava por la creciente escasez de profesionales que afecta al sector.
Barbadillo también advirtió del fuerte impacto económico que está teniendo el incremento de las bajas laborales. Según los últimos datos disponibles, el coste de las bajas por contingencias comunes en el transporte por carretera alcanzó los 584 millones de euros en 2025, un 14,2% más que el año anterior y más del doble que en 2021.
Asimismo, explicó que el absentismo no solo incrementa los costes operativos de las empresas, sino que repercute directamente en la calidad del servicio prestado a los usuarios, que pueden verse afectados por retrasos, cambios de conductor o alteraciones en la programación prevista.
Ante esta situación, Barbadillo defendió la necesidad de impulsar medidas que permitan una gestión más eficiente de los procesos de incapacidad temporal, favorezcan la recuperación de la salud de los trabajadores y reduzcan las cargas burocráticas que actualmente soportan empresas y profesionales.

CEOE exigió actuar con urgencia para atajar el incremento exponencial de las bajas laborales por contingencias comunes
Durante este encuentro, CEOE exigió actuar con urgencia para atajar el incremento exponencial de las bajas laborales por contingencias comunes con el fin de garantizar la protección de la salud de los trabajadores y reducir el impacto económico de dichas bajas para empresas y Administración.
Asimismo, se insistió en la necesidad de afrontar, desde el diálogo social real, un problema de país que merma el crecimiento y la competitividad de las empresas, pero que también afecta gravemente al sistema sanitario y a la economía española.
El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, clausuró la jornada poniendo el foco en que “el absentismo es un problema sanitario, con derivadas sociales y económicas, y de unas dimensiones que nos afectan a todos.” “Detrás de cada baja médica hay una persona que necesita atención, acompañamiento y una respuesta eficaz del sistema”, añadió.
Durante su intervención, además agradeció el esfuerzo de las organizaciones empresariales, sectoriales, empresas, autónomos y expertos que dan voz a un “desafío estructural” cuya solución pasa por la “suma de esfuerzos”, tanto del sector público como del sector privado.
El presidente de CEOE también ha concretado que el coste del absentismo en España se ha triplicado en los últimos 10 años, hasta alcanzar los 33.000 millones de euros en 2025. “Se trata de la segunda partida de gasto, sólo superado por el destinado a pagar las pensiones, que tiene consecuencias nefastas en la productividad y la competitividad de las empresas y del propio mercado de trabajo”, señaló. Del mismo modo, destacó que las empresas asumen más de la mitad del coste total del absentismo, 17.000 millones de euros.
Antes de concluir, Antonio Garamendi incidió en algunas de las medidas que la organización empresarial considera urgentes, como la necesidad de exonerar a las empresas de las cotizaciones por contingencias comunes tanto en los procesos de larga duración -es decir, aquellos de más de 365 días- como en los contratos de duración determinada que se suscriban para cubrir la baja de un trabajador.
Punto este en el que quiso insistir en “que nadie piense que es una queja de empresas que quieren pagar menos. Es la llamada de atención de las empresas en favor de la salud y la economía de todos”, enfatizó.
Medidas frente al incesante incremento de las bajas
Durante el Encuentro se alertó del aumento de las bajas por contingencias comunes. En concreto se ha incidido en que en España 1,4 millones de personas, aproximadamente, no acudieron a su puesto de trabajo ningún día del año durante 2025. Un incremento tiene que ver, principalmente, con el desbordamiento del sistema público de salud debido a la escasez de profesionales e inspectores sanitarios, así como a la descoordinación de las administraciones autonómicas y estatal.
A este respecto, CEOE ha propuesto una serie de medidas para detener de forma decidida y con urgencia el lastre del absentismo:
1. Incrementar el número de profesionales sanitarios e inspectores en los servicios públicos de salud y el INSS.
2. Potenciar las competencias de las Mutuas y dotarlas de recursos necesarios.
3. Adelantar los controles al trabajador de baja por su Inspección Médica, que actualmente comienzan a partir de los 365 días, incorporando, al menos, una evaluación a los 3, 6 y 9 meses de duración de cada proceso, para lo que es imprescindible la participación de las Mutuas.
4. Que la Inspección Médica del INSS asuma el control de los procesos de IT cuya reiteración supere la frecuencia habitual en términos anuales, independientemente de si tienen origen en la misma o en diferente patología.
5. Que la Seguridad Social asuma el pago íntegro de los primeros 15 días de los procesos de IT por contingencias comunes.
6. Exonerar a las empresas de la cotización empresarial por contingencias comunes en todos los procesos que duren más de 365 días, dado que se han duplicado en los últimos seis años debido al cuello de botella del INSS.
7. Exonerar del 100% de las cotizaciones empresariales en los contratos de duración determinada que se suscriban para la sustitución de personas con el contrato suspendido por causa de incapacidad temporal.
Un problema de país con impacto en pymes y autónomos
La jornada contó con la intervención de José Alberto González–Ruiz, secretario general de CEOE, que puso el acento en que “el absentismo derivado de la incapacidad temporal por contingencias comunes ha dejado de ser hace tiempo un fenómeno sectorial o coyuntural para convertirse en un auténtico problema de país que hay que abordar desde la perspectiva de la salud de las personas trabajadoras”.
Por su parte, Rosa Santos, directora de Empleo, Diversidad y Protección Social de CEOE, insistió en que “se trata de un fenómeno multifactorial en el que confluyen la nueva forma de ver el trabajo, una red de ineficiencias administrativas y déficits del sistema de salud y un entorno regulatorio desfavorable que actúan en cascada sobre el sistema”.
Durante el encuentro se dedicó un espacio al impacto del absentismo en las pymes y los autónomos. Así, la presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel, señaló que “el absentismo golpea especialmente a las pymes y con mayor incidencia a las microempresas”.
Además, puso el acento en que el absentismo desestabiliza los pequeños negocios por falta de capacidad de sustitución o de departamentos que puedan absorber la carga laboral. “En una empresa con uno, dos, cinco empleados… una sola baja prolongada lastra la productividad y la organización. Y estamos hablando de que el 94% de las empresas son micro”, dijo.
De Miguel, concluyó afirmando que “el absentismo es un gran desafío nacional que exige medidas realistas, eficaces y orientadas a la productividad y sostenibilidad del sistema”. “España no puede permitirse perder a quienes sostienen la economía real, representan empleo, cohesión territorial y un servicio esencial para millones de ciudadanos”, sentenció.
Por su parte, Lorenzo Amor, presidente de ATA, destacó que en términos de costes “el absentismo es la puntilla que se da a los autónomos que, sólo en burocracia, tienen que asumir un coste de 10.000 millones de euros cada año que se suman al incremento de la presión fiscal, la no deflactación del IRPF o la subida de las cotizaciones sociales, entre otros”, afirmó.
Como respuesta a este “problema de país”, en línea con las palabras del presidente de CEOE, Amor pidió que se aumente el control de las bajas por parte de la inspección médica y una mayor participación de las Mutuas de accidentes de trabajo.
Asimismo, añadió que, como ocurre con los autónomos, “la Seguridad Social tiene que asumir el coste del absentismo desde el cuarto día”, afirmó.
Sectores y territorios
Además de las citadas intervenciones, durante la jornada se celebraron tres mesas redondas dedicadas a analizar el impacto del absentismo sobre sectores y territorios.
La primera, moderada por Juan Roca, presidente de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), se centró en la repercusión del absentismo en los sectores esenciales. En ella participaron Ignacio Gamboa, presidente de la Asociación Estatal de Entidades de Servicios de Atención a Domicilio (ASADE); José Manuel Baltar, presidente de la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE); Santiago García, secretario general de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE); Eduardo Cobas, secretario general de la Asociación Profesional de Compañías Privadas de Servicios de Seguridad (APROSER); Ignacio Silva, presidente de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB); y Juan Ignacio Beltrán, presidente de la Comisión de Servicios Intensivos en Personal de CEOE y de la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (ASPEL).
A continuación, se debatió sobre cómo el absentismo representa un lastre para los sectores que ejercen de motor económico de España. La mesa, moderada por Teresa Rasero, presidenta de la Comisión de Industria y Transición Ecológica de CEOE y de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE), contó con las intervenciones de Ignacio García Magarzo, director general de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS); José Luis Álvarez Almeida, vicepresidente del Consejo de Turismo de CEOE y presidente de Hostelería de España; Pedro Fernández Alén, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC); Rafael Barbadillo, presidente del Consejo de Transporte y la Logística de CEOE y de la Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS); José Miguel Guerrero, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (CONFEMETAL); y Andreu Cruañas, presidente de la Asociación de Agencias de Empleo y ETT (ASEMPLEO).
Por último, en la tercera mesa, conducida por Arantxa Campos, presidenta de la Confederación de Empresarios de CEUTA (CECE), se puso el foco en el alcance territorial del absentismo. En dicha mesa intervinieron Josep Sánchez-Llibre, presidente de Foment del Treball; Manuel Piquer, presidente de la Confederación Empresarial Navarra (CEN); Tamara Yagüe, presidenta de la Confederación Empresarial Vasca (Confebask); José Cristóbal García, vicepresidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE); Laly Escudero, vicepresidenta de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y presidenta de la Asociación de Empresarios de Henares (AEDHE); Ángel Nicolas, presidente de la Confederación Regional de Empresarios de Castilla La-Mancha (CECAM).