Nueva ronda de reuniones para analizar el impacto de la guerra de Irán en sectores claves como el transporte en autobús.
La semana pasada, Carlos Cuerpo volvió reunirse con los sectores más afectados por el encarecimiento energético, como el del transporte en autobús, para analizar el impacto de la guerra de Irán y evaluar el Plan de Respuesta, con la vista en su continuidad más allá del 30 de junio.
Según reveló Carlos Cuerpo, el objetivo de estas reuniones es doble. Por un lado, evaluar el funcionamiento de las medidas ya aprobadas y, por otro, analizar la evolución del impacto económico de la guerra, una situación que el Gobierno asegura seguir de manera permanente.
En el encuentro, Rafael Barbadillo, presidente de CONFEBUS, trasladó al vicepresidente primero y ministro de Economía la necesidad de que las medidas continúen en el tiempo, ya que, como el propio ministro confirmó, la vuelta a la normalidad tardará en llegar, tanto por la continuidad en el elevado precio de los combustibles y de otras partidas (lubricantes, urea, neumáticos…), como por todos los daños que se han causado en las infraestructuras.
Entre las principales reclamaciones, Rafael Barbadillo recordó la necesidad de que se agilicen los pagos de las bonificaciones del precio del combustible, así como que se mantengan mientras el precio de los combustibles continúe al alza.
En cuanto a la ayuda directa por vehículo para aquellos que utilizan gas, solicitó que se incremente de 975 €/vehículo a 1.500 €, ya que la base de cálculo utilizada no se corresponde con la realidad de los consumos. Asimismo, esta ayuda directa debe quedar exenta de la regla de Minimis.
Por último, el presidente de CONFEBUS pidió la revisión de la Ley de Desindexación de la Economía para adaptarla a la realidad de la contratación pública del transporte de viajeros pro carretera.