CONFEBUS analiza el último informe elaborado por CaixaBank Research relativo al sector turístico español, destacando cómo el transporte en autobús se consolida como una infraestructura esencial para sostener y vertebrar nuestro modelo turístico.
Según recoge el último informe elaborado por CaixaBank Research relativo al sector turístico español, España encara 2026 con un sector consolidado, más diversificado y orientado hacia un crecimiento sostenible. Tras el rebote pospandemia, el turismo ha alcanzado niveles récord y avanza ahora hacia una fase de expansión más equilibrada. En 2025, España recibió 97 millones de turistas internacionales y registró un gasto de 135.000 millones de euros, con un crecimiento del PIB turístico del 2,7%. Las previsiones apuntan a que el sector seguirá creciendo en torno al 2,5%-2,7% en 2026-2027.
En este nuevo escenario, CONFEBUS ha realizado un análisis de cómo el transporte en autobús se consolida como una infraestructura esencial para sostener y vertebrar el modelo turístico español.
Vertebración territorial y acceso a destinos emergentes
El informe también destaca que uno de los grandes cambios estructurales del turismo en España es la diversificación territorial y el impulso de destinos no tradicionales, especialmente rurales y de interior. Comunidades como País Vasco, La Rioja, Navarra o Castilla-La Mancha han ganado peso frente a los destinos clásicos de sol y playa.
Este proceso solo es posible si existe una red de transporte capilar, flexible y accesible que conecte aeropuertos, estaciones ferroviarias y grandes núcleos urbanos con destinos secundarios y rurales. El autobús, por su cobertura territorial y su capacidad para llegar donde otros modos no llegan, es el instrumento clave para hacer realidad esa diversificación.
Sin autobús no hay desestacionalización ni equilibrio territorial: hay concentración.
Clave para la desestacionalización
Por otro lado, en el informe se revela que la desestacionalización es una tendencia estructural que se mantiene tras la pandemia. Además, segmentos estratégicos como el turismo silver —los mayores de 65 años— concentran solo el 22,1% de su gasto en los dos meses de máxima actividad, frente al 24,6% del resto de turistas.
Este perfil de viajero, con mayor flexibilidad temporal y fuerte orientación hacia destinos nacionales, encuentra en el autobús un medio de transporte especialmente adaptado: accesible, directo, cómodo y con amplia cobertura geográfica.
El autobús facilita escapadas culturales, viajes a zonas rurales y desplazamientos interurbanos durante todo el año, contribuyendo así a distribuir la demanda turística y a reducir la presión en temporada alta.
Soporte imprescindible para el turismo internacional récord
El turismo internacional volvió a marcar máximos en 2025, con 97 millones de llegadas (+3,5%). Buena parte de estos visitantes no se limitan a un único destino, sino que realizan itinerarios combinando ciudades, costa e interior.
En este contexto, el autobús cumple tres funciones estratégicas:
• Conectividad de última milla desde aeropuertos y estaciones.
• Movilidad interregional eficiente entre destinos turísticos.
• Transporte organizado para grupos, excursiones y circuitos culturales.
Además, el auge del turismo de lujo —que concentra el 20% del gasto internacional pese a representar solo el 3% de las tarjetas— y del turismo urbano en ciudades como Madrid o Barcelona también genera demanda de servicios discrecionales y de alta gama en transporte por carretera, ampliando el valor añadido del sector.
Sostenibilidad y eficiencia económica
El peso del turismo alcanzará el 12,8% del PIB en 2026 y el 12,9% en 2027, lo que confirma su papel estructural en la economía española.
En este contexto, el autobús es también una solución alineada con los objetivos de sostenibilidad y eficiencia:
• Reduce la huella de carbono por pasajero frente al vehículo privado.
• Optimiza la movilidad en destinos saturados.
• Permite absorber picos de demanda en temporada alta.
• Mejora la cohesión territorial.
Un modelo turístico sostenible necesita un modelo de movilidad colectiva eficiente. Y el autobús es el eje central de esa movilidad.
Una palanca estratégica para el crecimiento sostenible
El turismo español se enfrenta ahora al reto de consolidar segmentos estratégicos, reforzar la competitividad empresarial y avanzar en la diversificación geográfica.
Para lograrlo, el transporte en autobús no es un complemento, es una infraestructura estratégica:
En definitiva, si el turismo es uno de los motores de la economía española, el autobús es una de sus principales correas de transmisión. Apostar por su fortalecimiento es apostar por un modelo turístico más equilibrado, competitivo y sostenible para España.