En la jornada participaron diputados de distintos grupos políticos, representantes del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y de las administraciones autonómicas, han tratado cómo el progreso impulsa la calidad del transporte en autobús.
En la tarde del pasado lunes, 9 de marzo, CONFEBUS celebró una jornada en el Congreso de los Diputados titulada `Innovación y tecnología en el transporte público en autobús´. En ella, los participantes, provenientes de las administraciones públicas, de distintos grupos políticos y de empresas privadas relacionadas con el transporte, destacaron cómo los avances tecnológicos revierten en impulsar un modelo de movilidad al servicio del ciudadano, con independencia de dónde viva. A la vez, la innovación fortalece un tejido empresarial tan fundamental como el del autobús, que genera 100.000 empleos en nuestro país.

La primera mesa, centrada en la innovación en el contrato y en la gestión pública, abordó cómo el impacto de la tecnología en los servicios públicos debe apoyarse en los pliegos públicos. Como ha destacado Alberto Dorrego, socio de Eversheds Sutherland, “la mejor manera de permitir la innovación es incorporarla en los pliegos. Si hay cláusulas que expresamente prevén la adaptación tecnológica se puede hacer casi de todo, si no se prevén no se puede hacer casi de nada”. El sistema concesional permite a las administraciones públicas implementar la tecnología de una forma económica, como indicó Koldo Berasategui, ingeniero consultor de IDOM Ingeniería y Consultoría: “A la administración pública le interesa dar un servicio de calidad y sale al mercado para que una empresa le ofrezca su capacidad de innovación en favor del servicio público. Esto motiva a las empresas a implantar esta capacidad tecnológica”.
Por su parte, Xavier Sanyer, director del Área de Movilidad de la ATM de Barcelona, y Luisa Serra, gerente del Consorcio de Transportes de Mallorca, aportó la visión de la administración pública a la hora de gestionar la movilidad. Sanyer ha destacado el uso de la IA, “no para sustituir a nadie, sino para mejorar la eficiencia de los servicios públicos, siempre bajo unos principios básicos de responsabilidad y gobernanza”. Mientras, Serra ha puesto en valor cómo la tecnología “es esencial para la planificación de la demanda” en una isla que cuenta con una muy destacada presencia turística durante todo el año: “Esto obliga a los operadores a una respuesta rápida constante para adaptarse a los flujos de demanda cambiantes”.

La segunda mesa abordó la tecnología aplicada al servicio del autobús y al ciudadano, este último siempre como principal beneficiado por la tecnología, en virtud del servicio público que debe ofrecer el autobús. En ese sentido, Elena Atance, directora general de Transporte por Carretera y por Ferrocarril del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, apuntó que “gracias al sistema concesional no hay un municipio de 50 habitantes o más sin servicio interurbano”. A esta capilaridad del servicio se le suma una calidad asegurada, entre otros factores por la digitalización: “Es un salto muy importante para los viajeros en el que estamos alineados con el sector”.
Jorge García, viceconsejero de Infraestructuras y Movilidad Sostenible del Principado de Asturias, aportó datos que demuestran cómo la tecnología impulsa la demanda. Con la tarjeta Conecta, que permite viajar por todo el Principado por menos de 30 euros al mes, “redujimos las tarifas y creamos este producto fácil e intuitivo para viajar en transporte público, con el resultado de un 29% del aumento de la demanda en el transporte público por carretera”, dijo el viceconsejero. Pablo Rodríguez Sardinero, director gerente del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, puso en valor el trabajo conjunto de su administración y los operadores para mejorar el servicio público, así como el Centro de Innovación y Gestión de Transporte Público (CITRAM) del Consorcio, cuya renovación está en concurso pero que desde 2013 que funciona como cerebro centralizado para supervisar y gestionar el sistema de transporte público en tiempo real, las 24 horas del día. “Es importante que nos coordinemos operadores privados con públicos para dar el mejor servicio”, ha destacado. Finalmente, Felipe Jiménez, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid y subdirector de Investigación de INSIA, profundizó en la innovación de los vehículos autónomos: “En nuestra experiencia en automatización, en un autobús urbano lo más demandante es el entorno, que provoca esquivar obstáculos y replantear rutas”.

La última mesa de la jornada ha servido para aportar la visión política sobre la movilidad de los principales grupos políticos con representación en el Congreso. César Ramos, diputado del PSOE, defendió que el sistema actual, consagrado en una Ley de Movilidad Sostenible y en el mapa concesional, “es el que garantiza el servicio público de una forma razonable”. Alberto Herrero, diputado del PP, reclamó que, si bien “la ley se adapta a los cambios tecnológicos”, es necesario “fomentar la seguridad jurídica y poner los mecanismos para flexibilizar los contratos”. Carlos Flores, diputado de Vox, pidió que las concesiones cuenten con “un uso restrictivo de las prórrogas” para evitar llegar, en los casos más extremos, a “plazos prácticamente indefinidos”.

Conclusiones y clausura
Sara Hernández, secretaria de Movilidad Sostenible del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, responsable de la clausura institucional, reconoció la existencia de diversas “tensiones” que el transporte público, y el autobús en concreto, puede ayudar a mitigar. Así, ha detallado la necesidad de buscar un encaje que dé respuesta a cuestiones como la sostenibilidad ambiental, la asequibilidad, la cohesión territorial, la viabilidad económica del sistema y la integración europea. Hernández puso en valor que la Ley de Movilidad Sostenible, recientemente aprobada, aporta soluciones a estas cuestiones, a la vez que “sienta unas bases jurídicas muy necesarias para los tiempos que corren”. “La movilidad no es solo una cuestión de infraestructuras o tecnología, es una cuestión de servicio. Garantizar este acceso es una responsabilidad compartida entre administraciones, empresas y otros muchos agentes, por lo que debemos seguir trabajando para construir un sistema más accesible y justo”, sentenció.
Por último, el presidente de CONFEBUS, Rafael Barbadillo, aportó las conclusiones al evento. Tras escuchar al resto de ponentes, Barbadillo ha querido destacar que “el transporte en autobús es un sector de tecnología punta. Pero la innovación necesita estabilidad. Si queremos flotas sostenibles, que integren el autobús autónomo en el futuro próximo, y sistemas digitales avanzados debemos garantizar un entorno económico y normativo coherente, con un impulso del modelo de colaboración público-privada. El futuro de la movilidad es digital, sostenible, eficiente, seguro y conectado, y el autobús es una pieza central de ese futuro”.
Barbadillo aprovechó también para hacer una defensa del modelo español, “un sistema de transporte probado y consolidado en el tiempo” que incorpora innovaciones “destinadas a mejorar el servicio”. En este sentido, se refirió al billete único como una oportunidad para aflorar una nueva demanda y fidelizar a más usuarios.
Más información: